domingo, 30 de noviembre de 2014

Los ángeles


Los ángeles han estado siempre con nosotros y han hecho sentir su presencia en las escrituras sagradas, en las pinturas, esculturas, literatura, música y otras obras de artes de seres excepcionales. En pequeños detalles y en esas supuestas coincidencias que te han hecho avanzar en tu vida, ahí han estado los ángeles. En los sueños, en los mensajes que te llegan, "por casualidad", en una corazonada, en una repentina brisa que te da paz...

Son nuestros amigos celestiales, o ángeles acompañantes como algunos prefieren llamarlos; son nuestra compañía más íntima.

No son ni masculinos ni femeninos; no tienen forma humana, se muestran de una forma que nos ayude a asimilarlos en nuestra vida. Lo que se ha representado como sus alas es su enorme luz y su misma energía de alta vibración.

Hay muchísimos, muchísimos ángeles. Además de nuestros acompañantes personales, existen los que se ocupan de otras esferas de la vida, como por ejemplo la salud, la inspiración, el trabajo, las relaciones, la naturaleza, etc.

Ciudadanos del espacio interior 
Nuestros "compañeros celestiales son seres inteligentes, capaces de sentir pero de una especie diferente; existen en una frecuencia vibratoria levemente más fina que aquella con la que nuestros sentidos físicos están afinados. Son ciudadanos del espacio interior, cuyas responsabilidades incluyen la organización armoniosa del universo habitado". Así nos cuentan Alma Daniel, Timothy Wyllie y Andrew Ramer en su libro "Descubre a tus Ángeles".

Ángel es el nombre genérico que abarca a estos seres que están organizados en una especie de jerarquía: comenzando por los ángeles, pasando por los Arcángeles, Principados, Poderes (o Potestades), Virtudes, Dominios, Tronos, Querubines, hasta llegar a Serafines (los más elevados).

"Aunque los Querubines están muy lejanos de nosotros, sus luces nos llegan. Son los que están al servicio de Dios y la Amada Virgen Madre María. En las apariciones de la Virgen, muchas veces se ha visto acompañada por estos espíritus elevados", señala Luz Estela Rozo, en su libro "Nueva forma de Comunicación con los Ángeles".
Uno de los mensajes (o recordatorio) que nos dieron este fin de semana fue: "Siempre estamos con ustedes, pero no podemos intervenir a menos que ustedes nos pidan ayuda". Siempre pueden pedirnos ayuda, siempre estamos con ustedes para apoyarlos, para guiarlos en todo.

Nos dejaron en el alma diversas sensaciones placenteras, asombros, ideas... renovadas y nuevas, hasta sugerencias para mejorar la salud y las relaciones interpersonales. Nos regalaron devoción, simpleza, amor, gratitud y ¡¡sentido del humor!!

lunes, 17 de noviembre de 2014

El gran orgasmo

"Cuando dos amantes están en un profundo orgasmo sexual, se funden mutuamente; entonces la mujer ya no es la mujer, el hombre ya no es el hombre. Son como el círculo de yin y yang, fundiéndose, sus identidades quedan olvidadas. Por eso el amor es tan hermoso.
El orgasmo es un estado en el que dejas de sentir tu cuerpo como materia; vibra como energía, electricidad. En el orgasmo llegas a esa capa más profunda de tu cuerpo donde la materia deja de existir, donde sólo hay olas de energía; te conviertes en energía danzante, vibrante. Ya no sientes los límites, son pulsantes, ya no son sustanciales. Y poco a poco, si las dos personas se aman y se rinden una a la otra, se rinden a ese momento de pulsación. Ahora son un círculo y vibran al mismo tiempo, pulsan juntos. Sus corazones ya no están separados, sus latidos ya no están separados; se han convertido en una melodía, en una armonía. Es la mejor música posible; todas las demás músicas sólo son nimiedades, sombras, comparadas con ésta"

Esta vibración de dos como un solo ser es el orgasmo. Cuando esto mismo ocurre, no con otra persona, sino con la existencia, entonces es Mahamudra, es el gran orgasmo". – Juego de la transformación de Osho.

Entre velos vislumbramos la sexualidad, los velos de la mente limitada y materialista, los mitos, los tabúes. Algo en nuestra intuición y nuestra sabiduría como hijos de Dios nos dice que la sexualidad es similar a un portal entre lo terrenal y lo celestial, por donde entra nuevas almas; donde su funde lo humano y lo divino; que bien vale deslastrar.

Depurar la concepción que tenemos de la sexualidad nos puede permitir vivirla como algo concebido por Dios no sólo como medio de reproducción, sino como un acto en que nos conectamos a nuestros YO más elevados.
Como señaló Osho, maestro espiritual de la India, es un acto en que podríamos dejar el ego a un lado y entrar en un estado de conciencia en que nos rendimos a algo superior a nosotros, nos rendimos y conectamos con la vida, el amor, la belleza de la creación.

Quitar los velos que lo empañan y oscurecen es cambiar lo que pensamos del sexo: Se ha concebido como fin, para alcanzar algo, el orgasmo; para la gratificación inmediata de los sentidos; y con eso pierde su belleza y riqueza. Hay quienes lo usan para manipular.  Por siglos, ha sido motivo de castigo y penitencia. Algunos lo emplean como herramienta y como arma; y como algo que venden los medios de comunicación. Hay personas que piensan que su desempeño sexual es la medida de su valía, en eso basan su autoestima. Todos sabemos la herida que produce en el alma de quien lo sufre como violación. En él se refleja lo más deplorable y bajo de la conciencia humana, así como lo más elevado. Son las distorsiones de la mente y de la sociedad lo que hacen que se pervierta, que pierda la pureza de algo tan natural que trae todo bebé, todo ser humano.

Es parte de los grandes misterios que muchos se han negado a indagar desde lo espiritual.

A nivel personal, para poder vivir una sexualidad más sana, es necesario abrir el corazón. Esto no significa que haya que estar enamorado; significa que haya un nivel mínimo de amor, por ti mismo,  respeto a ti y al otro, confianza... Si tienes el chacra cardíaco cerrado no confías en el otro, no te puedes relajar y no puedes disfrutar desde el alma. Si tienes algún bloqueo en el segundo chacra (cerca del ombligo) , que es el centro de la sexualidad, esto se manifiesta en tu equilibrio yin-yang interno.  Un bloqueo en el tercer chacra puede ser un obstáculo para que conectes el corazón con la sexualidad; entonces podrías desligar el sexo del amor.

El orgasmo libera una energía que puede re-alinear tus cuerpos.  Como señala Barbara Marciniak, autora del libro Mensajeros del Alba, la sexualidad es un puente hacia niveles superiores de conciencia. "Se os dijo que podíais procrear con ella y tener orgasmos, pero no os dijeron que podíais abrir frecuencias con ella. Podéis entrar en contacto y utilizar la como un método para recordar quiénes sois y para alterar la frecuencia de vuestro cuerpo".

La sexualidad es un ámbito en que puedes avanzar en tu desarrollo integral. ¿Te conoces realmente? ¿Confundes amor con necesidad fisiológica del cuerpo, necesidades sexuales? ¿Hay en ti un equilibrio entre el dar y el recibir?  ¿Tienes miedo acumulado en el cuerpo? ¿Eres lo suficientemente bueno contigo y amoroso como darte a ti mismo el amor que necesitas y permitirte relajarte, disfrutar, confiar?

Se dice que nos crearon como una sola célula que luego se separó para evolucionar desde la experiencia. Me pregunto si  esos momentos de éxtasis sexual son destellos en los que recordamos cómo es estar en unión íntima alma-alma; principalmente, cómo es estar en conexión mayor con nuestro yo superior, nuestra esencia pura.

Amarnos, como hijos de Dios, es la clave, y La Tarea... amarnos como seres sexuales, humanos, divinos, espirituales; merecedores del éxtasis, de esa comunión con la vida en su estado más puro... del gran orgasmo. Namasté.