sábado, 4 de julio de 2009

¿Competencia sana?

Estimular a un niño para que compita con sus hermanos y compañeros puede llevarlo a adoptar un modelo de vida en el cual lo importante es medirse con otro, no su propio rendimiento ni su valor.
La competitividad está presente en los hogares, los colegios, las empresas, la comunidad; y a veces pasa desapercibida. Si bien algunas personas parecieran ser competitivas por naturaleza, muchos aprenden a competir en la infancia. En etapas de la niñez es natural que los niños compitan por el cariño y la atención de los padres y maestros. Sin embargo, los niveles de competitividad pueden llegar a ser exagerados y enfermizos y hacer que la persona viva constantemente en función de los demás.

(fotos: www.shutterstock.com/sonya etchyson)

Hay padres que compiten exhibiendo a sus hijos como trofeos y así enseñan a sus hijos a ser competitivos. Le envían a sus niños mensajes como "si no superas al otro eres tonto, y me haces sentir vergüenza, me verán como una persona fracasada, como mal padre".
En los colegios donde se estimula la competitividad, el niño aprende a medir su rendimiento y sus capacidades en función del otro, no en función de su propio avance.
Es importante atender las emociones del niño que se muestra celoso, hablarle para que conciencie lo que está sintiendo y pensando, sin hacerlo sentir avergonzado por ello, y ahondar en sus necesidades.
En la mayoría de los casos, lo niños compiten por atención y cariño. Generalmente lo que quieren es ser reconocidos por lo que son y por lo que hacen, sentirse aceptados y amados incondicionalmente.

sábado, 16 de mayo de 2009

INTIMIDAD


INTIMIDAD… ésta es una de las grandes necesidades del ser humano y al mismo tiempo una de las cosas que más evade a diario. Algunos creen que tener relaciones sexuales ya implica intimidad, y puede que ésta ni siquiera se asome en la escena. Obviamente también se da la intimidad en el sexo, pero no siempre. El sexo, y hablar de él, pueden ser precisamente una excusa para no desnudar el alma, para no hablar de los sentimientos, de su presencia o ausencia… de lo que sentimos y no sentimos, de las verdaderas necesidades del alma: compañía, comprensión y trascendencia. ¿Barrera o un puente entre los yo auténticos? Para algunos es más fácil escudarse tras chistes de doble sentido, que hablar de algo que realmente tenga sentido para él y los demás. Cuando nos presentamos tal y como somos, sin máscaras, sin poses ni escudos, cuando podemos vernos a los ojos y comunicarnos desde un yo auténtico, entramos en INTIMIDAD. Este fue de los conceptos presentados por el psiquiatra Eric Berne en su teoría sobre la personalidad y las relaciones interpersonales. Según él, estructuramos nuestro tiempo diario, entre otras cosas, para evitar o buscar la intimidad.
Es lógico que pongamos barreras para protegernos, para resguardarnos; de hecho nadie anda desnudo por las calles y las playas nudistas no son para todo el mundo, jajaja. Pero a veces son tantas las barreras que nos alejamos de lo humano real. Incluso evitamos la intimidad con nosotros mismos. Nos evadimos, ni siquiera nos confesamos a nosotros mismos nuestros más bajos sentimientos y pensamientos, nuestras necesidades, deseos profundos, sueños, pasiones. Muchas veces ni siquiera sabemos qué queremos, no estamos en contacto con nosotros mismos.
En la intimidad actuamos desde un yo auténtico, con sus luces y sus sombras, nos damos permisos para mostrarnos como somos. Y es en intimidad cuando expresamos, entre otras cosas, el AMOR, en cualquiera de sus grados: empatía, amistad, ternura, pasión...
Tal vez la máxima expresión este estado la encontramos en el vínculo madre-hijo y padre-hijo, cuando se miran y sin palabras se dicen todo; y en el contacto visual bebé-mamá durante el amamantamiento hallamos su cuadro más ilustrativo.
¿Cuándo, por cuánto tiempo, con quién has estado en intimidad en los últimos tiempos? ¿Y cuándo contigo? ¿Cuándo y cómo con Dios?

viernes, 1 de mayo de 2009

¡Vivan!


Un mensaje de los Angeles, canalizado por Angeles... el 04-04-04


"VIVAN, vivan que la vida es bella, a pesar de lo que puedan escuchar, ver, la vida es bella muchachas, la vida es hermosa y la vida siempre vale la pena vivirla, siempre. Un ser que viene a este mundo viene siempre con una ilusión y una esperanza, la misma ilusión y la misma esperanza que ustedes traían cuando hicieron su plan de vida para venir a este mundo, cuando escogieron a sus padres, cuando escogieron a su núcleo familiar, cuando escogieron todas las circunstancias probables que iban a rodear su vida y su existencia. Mas así no decidieron o no establecieron sus decisiones, porque todas iban a estar sujetas al libre albedrío de cada una, a cómo se sintieran, a cómo el medio ambiente influía en cada una de ustedes.

Hoy quiero decirles que la vida vale la pena. Vale la pena vivir. No evadan ninguna experiencia, vívanlas todas. Déjense amar y amen, déjense querer y quieran. Disfruten cada momento y cada instante. Cuando vengan momentos desagradables, no les cierren la puerta, dejen que pasen para que salguen rápidamente por la puerta trasera. Pero cuando vengan momentos hermosos también abran la puerta y dejen que salgan por la puerta trasera, porque los momentos hermosos se repiten, cuando la experiencia es agradable siempre hay la oportunidad de volverla a repetir.
Todo en la vida, todo, absolutamente todo en la vida tiene un porqué y muchas veces en el primer momento no logran entender ese porqué, sólo después, a los días, a las semanas o quizás a los años logran entender el porqué de cada una de las cosas que les ha pasado, así como el porqué de hoy, así como el porqué de mañana lo sabrás en su momento y en su tiempo, de cosas que ya has vivido y cosas que ya pasaste. Muchas ya comprendes porqué tenían que pasar, porque de lo contrario no estarías donde estás hoy y no estarías pensando de la manera en que piensas hoy. Pero esa manera en que piensas hoy cambiará mañana, porque habrá otras cosas que te darán luz y entendimiento, una comprensión y una visión diferente a como veías las cosas hasta hoy y así seguirán pasando los días y tu apreciación de las cosas irá cambiando, irá cambiando porque tú cambiarás. Cada quién, cada ser humano cambia día a día.
Oportunidades siempre habrá. Lo que no habrá es una oportunidad ya pasada, las oportunidades que pasaron pasadas quedaron pero siempre está pendiente que vendrán otras"

miércoles, 17 de diciembre de 2008

PROXIMOS TALLERES


En búsqueda de la pareja

Trabajo interior para tener y SER una pareja armoniosa. Equilibrio entre nuestro lado femenino y nuestro lado masculino. El guión de nuestras vidas, la relación con nuestros padres. Trabajo energético para limpiar las huellas de relaciones pasadas. Despedirse del pasado, agradecerle y dejar de repetirlo.


Cuidado del lenguaje y Autoestima de los niños

Taller para padres y maestros para fomentar el crecimiento emocional sano de los niños. Basado en Análisis Transaccional. Se busca una utilización más consciente del lenguaje para estimular la autoestima y evitar repetir patrones de generaciones pasadas


Metas, cómo definirlas y cómo alcanzarlas

Las metas como deseos del alma que señalan el camino de la verdadera evolución. Taller vivencial que incluye meditaciones y ejercicios de PNL para contactar la intuición, conocernos mejor y aprender a definir las metas y trazar un plan de acción para lograrlas.

LA PAREJA ARMONIOSA



… ¿Se ha preguntado por qué muchas personas entran en un mismo tipo de relaciones una y otra vez? Lamentablemente son muchos los que llegan a conclusiones malignas para su salud física y mental y su futuro en pareja, como por ejemplo, “todos los hombres son iguales, todas las mujeres son iguales, todos ellos son…. Un largo etc.”

“No existen relaciones afectivas perfectas, las relaciones humanas, más las de pareja, son una herramienta muy valiosa y fuerte de evolución; siempre vamos a compartir con personas que nos dan la posibilidad de aprender algo y crecer; de nosotros dependerá elegir entre maestros 'cariñosos o violentos'”, así decía el psicólogo argentino Horacio Valsecia en un taller sobre las parejas. “Tu pareja es tu reflejo. Si tu consorte es una linda y exitosa persona te encanta saber esto, pero si es infiel y fría, no te gusta la idea. Pues es cierto, tu pareja refleja un estado interno tuyo que no manejas a escala consciente. Le echamos la culpa al otro y queremos que cambie, nos aliviamos pensando que tiene más defectos que nosotros y 'tapamos' el verdadero problema: un nivel bajo de autoestima, y no te das el amor que requieres tu mismo. Lo positivo es saber que el poder y la solución están en tus manos: para tener pareja y ser feliz tienes que trabajar contigo mismo".
He visto cómo repetimos en nuestra vida de pareja cosas que vivimos en la infancia, sufrimos en la pareja cosas que sufrimos en la infancia; de adultos seguimos buscando el amor y la atención de alguno de nuestros padres, y a veces sin darnos cuenta reaccionamos de la misma manera como lo hacía alguno de nuestros padres. En la infancia no sólo aprendimos a relacionarnos sino que se nos quedó grabadas algunas decisiones en cuanto a nosotros mismos y a los demás que aunque se nos hayan olvidado siguen afectándonos de adultos, en todas las áreas, y en especial en el área afectiva.
Entonces, para SER y TENER una pareja armoniosa el trabajo empieza con nosotros mismos. Revisa tus temores, tus creencias, las programaciones heredadas de la familia. Analiza lo que dicen tus hermanos, tus padres sobre las relaciones de pareja (los refranes por ejemplo). Revierte tu programación negativa infantil. Perdona tus relaciones pasadas y dale las gracias por ayudarte a crecer. Ofrece lo que buscas: Si quieres una pareja que se comprometa con la relación asegúrate de que tú también tienes ese grado de compromiso. Ninguna relación te dará la paz que tú mismo no crees en tu interior.
En el taller vivencial “EN BUSQUEDA DE LA PAREJA”, propongo una serie de reflexiones y ejercicios como parte de un trabajo interior para emprender el camino a tener y ser una pareja armoniosa. Entre otras cosas, analizaremos la relación con nuestros padres y lo aprendido en la familia sobre las relaciones de pareja, haremos un trabajo energético para ayudarnos a liberar los acondicionamientos familiares y limpiar las huellas de relaciones pasadas, para despedirnos del pasado, agradecerle y dejar de repetirlo.

Para mayor información e inscripción escribe a concienciaydesarrollo.leon@gmail.com

miércoles, 19 de noviembre de 2008

El pequeño yogui nació en Caracas



Este es el título de un hermoso libro, inspirado en un niño que se inició en la práctica del Yoga a temprana edad, es un regalo para que los más pequeños se acerquen a esta milenaria disciplina

Con la idea de contribuir a que cada vez más niños se beneficien de la práctica del Yoga, Alejandra Aliaga –autora de El pequeño yogui- nos ofrenda esta recopilación de posturas o asanas inspirada en su hijo Shams Sebastián, quien es practicante de esta disciplina desde que tenía apenas un año de edad. En este sencillo y hermoso trabajo, cada postura ilustrada va acompañada de su nombre en sánscrito y en castellano, y de una breve y poderosa afirmación que la complementa desde el punto de vista sicológico y emocional. La idea, según afirma Aliaga, es incentivar en los pequeños el interés por el Yoga, para que comiencen a desarrollar un cuerpo saludable, fuerte y flexible así como una mente sana, clara y equilibrada.
La publicación de este libro ha sido posible gracias a un aporte del Centro Sadhana Yoga, ubicado en Prados del Este, donde el próximo sábado 22 de noviembre a las 11:30 am se realizará la presentación de la obra. Como parte del bautizo de El pequeño yogui se hará una demostración especial de Yoga para niños, en la que podrán participar todos los asistentes.

Alejandra Aliaga
Nació y creció en Caracas, Venezuela. Es licenciada en Comunicación Social y realizó una maestría en Antropología Social. También estudió cerámica y escultura. Actualmente reside en Irán. Es practicante de Yoga y amante de la literatura infantil. El pequeño yogui es su primer libro.

Para mayor información: 0414 1186477; correo electrónico: elpequenoyogui@gmail.com

viernes, 31 de octubre de 2008

En esencia estamos bien

Muchas de las cosas que vivimos como adulto se deben a nuestras decisiones tempranas. Llegamos a esas decisiones o acuerdos sacando conclusiones con la poca capacidad de deducción e información que teníamos de niños. Ya a los tres años nos hemos formado una idea de cómo es el mundo y cómo encajamos nosotros en él, si somos dignos de recibir cariño y lograr cosas o no; es decir si somos “buenos o malos” y si los demás son “buenos o malos”.

Esas decisiones se grabaron como sellos en nuestra consciencia y tiñen nuestra percepción de lo que somos y de lo que merecemos y podemos vivir. Esas decisiones tempranas son la base de lo que vivimos, aunque las hayamos olvidado.

Entonces, si decidimos siendo apenas unos niños, AHORA podemos decidir con mucho más información, capacidades y comprensión.

Podemos decidir cambiar esas grabaciones. Hay programaciones que se grabaron en momentos de gran dolor, o angustia por miedo a perder el amor de los que nos rodeaban, miedo a morir, etc. Esas son las grabaciones más profundas y en muchos de los casos se requiere de psicoterapia; sin embargo, también podemos borrarlas con un decidido trabajo con nosotros mismos en el que sacamos fuerzas y decidimos pensar, sentir y hacer algo diferente. Hay otras grabaciones que se borran sin mayores esfuerzos, con la sola toma de consciencia.

Es común ver que nos desanimamos y sentimos que estamos mal; se dispara ese niño que fuimos y que todo lo veía blanco o negro, bueno o malo, entonces decimos soy malo (estoy mal). Pero SOMOS SERES ESPIRITUALES EN EVOLUCION, recordemos que somos hijos de Dios, perfectos en esencia. Como decía Eric Berne, creador de la escuela de psicología Análisis Transaccional, todos nacemos como príncipes y princesas y a veces la educación nos convierte en sapos. Todos podemos volver a ser príncipes y princesas; todos (por lo menos 99,9%) lo somos en esencia.

Así que Yo Estoy Bien y Tú Estás Bien, … con cosas que mejorar y cambiar; esas cosas no forman parte de nuestra esencia como hijos de Dios; somos en esencia BUENOS, seres de amor, inteligencia y buena voluntad, con recursos ... y uno de esos recursos es la capacidad de análisis, la capacidad de buscar ayuda, de cambiar cosas como seres co-creadores de nuestra realidad.