viernes, 17 de mayo de 2013

Cómo experimentar la verdadera riqueza

Vivir en abundancia y tener éxito son deseos comunes de la mayoría de las personas. ¿Por qué algunos los alcanzan y otros no? ¿Se puede aprender a ser próspero? Son muchas las interrogantes y preocupaciones que rodean este tema. Sin duda, ahondar en ellas nos da luces sobre nuestra naturaleza humana y espiritual. Bob Mandel, pionero en el trabajo del desarrollo personal y la autoestima, señala que para vivir en riqueza "se requiere que el bienestar espiritual se manifieste materialmente". Una persona verdaderamente próspera tiene una alta autoestima, es espiritual, con mente y corazón abiertos, tiene confianza, fe y disposición a dar y recibir sin culpa u obligación. Además, hay claridad en su mente en cuanto al amor y el dinero, disfruta el buen y arduo trabajo y posee conciencia de que Dios quiere que sus hijos disfruten de su abundante universo". sigue la lectura aquí: http://www.estampas.com/cuerpo-y-mente/130514/como-experimentar-la-verdadera-riqueza

martes, 25 de septiembre de 2012

Señales de Alerta en la Pareja

Al atender a tiempo las señales de deterioro de su relación, podría reeditar su vida amorosa y evitar la ruptura definitiva TERESA LEÓN La teoría de la rana en el agua caliente: "Si lanza una rana en agua hirviendo, ella salta y se salva. Pero, si calienta el líquido poco a poco, el animal no se da cuenta y se muere". Así puede pasar con las relaciones sentimentales. A veces las personas no prestan atención al calentamiento de las aguas, o a su enfriamiento excesivo, hasta que es demasiado tarde. En ocasiones, por querer evitar conflictos y por el miedo a perder al otro, entre muchas otras razones, las parejas dejan a un lado los malestares que van surgiendo, y entran en una etapa de negación o resignación casi inconsciente, hasta que los problemas se convierten en monstruos incontrolables. "No sé qué pasó, por qué cambió, estábamos bien... fue por culpa de esa persona, o del trabajo". A veces, las personas tienden a poner fuera de la relación la razón de la ruptura; o se quedan pensando: "Si no hubiera aparecido ese tercero, si yo no hubiese discutido ese día, si no le hubiese dicho que se fuera". Pero al reflexionar, tal vez se den cuenta de que ese tercero o última discusión fue solo la gota que derramó el vaso y que la relación no estaba tan bien como creían y que quizás no le prestaron atención a las señales de deterioro. te invito a seguir la lectura aquí: http://www.estampas.com/cuerpo-y-mente/120715/alertas-en-pareja

viernes, 9 de marzo de 2012

La fuerza de las expectativas



Las creencias de los padres y docentes en cuanto a las capacidades de los niños pueden ser profecías autocumplidas
por TERESA LEÓN

Cuenta la leyenda de la mitología griega que un rey de Chipre llamado Pigmalión, frustrado en su búsqueda de la mujer perfecta, había decidido no casarse. Dedicaba sus horas de ocio a esculpir bellos cuerpos femeninos. Un día, se enamoró perdidamente de una de sus esculturas, a quien llamó Galatea. Deseaba fervientemente que se convirtiera en ser humano, y la trataba como tal. Tan grande era el amor que este rey sentía por su creación, que Afrodita, la diosa del amor, le concedió su deseo: "Mereces la felicidad, una felicidad que tú mismo has plasmado; aquí tienes a la reina que has buscado", dijo, convirtiéndola en la mujer de sus sueños. La obra de su pensamiento cobró vida.

Esta leyenda es la base de lo que se conoce como el efecto Pigmalión: lo que se espera es lo que se recibe. Dicho en otras palabras: la expectativa que tiene alguien sobre el comportamiento de otro ejerce una influencia sobre éste último.

Si un profesor, por ejemplo, piensa que un estudiante es sobresaliente, dicho estudiante tendrá más posibilidad de sobresalir que si el docente considera que es mediocre. Igualmente, si un padre o una madre cree -consciente o inconscientemente- que su hijo es deficiente, éste tarde o temprano mostrará bajo rendimiento.

Este efecto de las expectativas quedó documentado en 1968 en un libro titulado Pigmalión en la escuela, en el que sus autores Robert Rosenthal, de la Universidad de Harvard, y Lenore Jacobson, de las escuelas públicas de San Francisco, EE.UU., publicaron los hallazgos de la investigación que realizaron.

te invito a seguir este lectura aquí:
http://www.estampas.com/revistas/estampas-tematica/120303/la-fuerza-de-las-expectativas

lunes, 25 de julio de 2011

El yo en la pareja


Por Teresa León, publicado en revista Estampas

Dejar un espacio para la sana individualidad favorece la vida de una relación amorosa

Al vivir en pareja, una buena parte de la individualidad debe ceder espacio a la vida en común, a las decisiones en conjunto, al compartir tiempo, pertenencias, planes, familia nueva y futuro. Sin embargo, para que la unión funcione adecuadamente, cada uno de sus integrantes debe conservar una cuota de vida propia.

Lo que significa "vida propia" varía de una persona a otra, según sus valores, creencias y tradiciones. Sin embargo, podríamos definirla como la manera particular de ser del individuo, lo que incluye sus gustos, pensamientos, sentimientos, aspiraciones, responsabilidades y actividades que son solo suyas y que no tiene, necesariamente, que compartir con la pareja.

Así como cada cabeza es un mundo, cada pareja es una entidad con sus propias dinámicas, normas y costumbres en cuanto a lo que corresponde a lo individual y lo que entra en la vida compartida de ambos.

Muchas veces, la división entre "mi" vida y "nuestra vida" queda sobrentendida y se va estableciendo según lo que va pasando en pareja. Sin embargo, éste es un tema que debería conversarse a fin de aclarar qué entiende cada uno por "lo mío" y "lo nuestro"; así como negociar y llegar a acuerdos para que la pareja en conjunto establezca una sana y flexible división entre ambas dimensiones.

Como señala el doctor Bernardo Aguilera Ballesteros en su libro Vivir en Pareja (Alfadil Ediciones), "Es preciso determinar, en cada caso y en cada negociación, cuáles de las áreas de la vida han de tomarse como 'áreas de confluencia' y cuáles como 'áreas de autonomía'".

Las áreas de confluencia son aquellas cuyas actividades y conductas involucran a las dos partes de la pareja; y por tanto deben ser necesariamente negociadas y convenidas para el bien del ajuste de la relación. Aquí podría entrar la vivienda, presupuesto familiar y aportes de dinero por parte de cada uno, sexualidad, educación de los hijos, etc.

En las áreas de autonomía entran las actividades que corresponden a lo privado y personal de cada uno; "pertenecen al fuero interno de cada cual". Aquí "ocurren pensamientos, sentimientos y acciones que se pueden comunicar, informar y compartir, y hasta consultar en busca de consejo, pero no se someten a la aprobación del otro ni es necesario justificarlas o explicarlas". Pueden pertenecer a estas áreas los asuntos relacionados con la familia de origen, ideas y prácticas religiosas, estudios, profesión, aficiones y hobbies. Como lo explicó Aguilera, psicólogo que acumuló muchos años de experiencia como consejero matrimonial, los intentos de intervenir en el fuero interno del otro, ya sea de forma velada o abierta, serían una invasión a su intimidad, "y crean disturbios emocionales, incomodidades, resentimiento y luego disgustos, reclamos, acusaciones, peleas y el paulatino deterioro de la relación".

"Quisiera llevar el cabello corto, pero a mi esposo no le gusta", "mi esposa no me deja que visite a mi mamá", "tuve que dejar de ir al culto que practicaba para no incomodar a mi pareja", "no me deja ni respirar, parece una sombra detrás de mí". Frases como estas pueden indicar que la vida privada de esa persona está siendo invadida por el otro, quien estaría irrespetándolo como individuo con derecho a tener una vida propia.

"Dejé mi hobby favorito porque a mi pareja no le gustaba como a mí y me sentía culpable si lo dejaba solo para ir a practicarlo". Hay quienes consideran que al vivir en pareja están obligados a dejar de ser individuos para adaptarse completamente al otro y renuncian a sueños, profesiones e incluso a cumplir sus obligaciones morales y materiales con hijos de uniones anteriores, solo para complacer a la pareja actual.

"La pareja es una comunidad de intereses, la unión de personas que son afines pero no son la misma persona", señala la psicóloga Urimare Casthttp://www.blogger.com/img/blank.gifillo. "Si la persona cambia su manera habitual de ser por adaptarse a la pareja, eso podría indicar que algo no anda bien".

Entre las primeras señales de alerta de que se está perdiendo la sana autonomía está el malestar y la molestia en la cotidianidad. "Si estamos cediendo nuestros gustos y valores en muchas de las áreas ya hay una señal de alarma. Si hay algo que me incomoda mucho es porque no tiene nada que ver conmigo; no pertenece a mi naturaleza. Cuando ya el malestar es gigantesco y la persona se siente muy triste o con rabia, frustración, deseos de venganza e impotencia, ahí hay algo que hay que revisar porque se está transgrediendo su dignidad", añade Castillo.

completa la lectura aqui:
http://www.estampas.com/2011/07/16/imp_el-yo-en-la-pareja.shtml

lunes, 11 de abril de 2011

Estire su tiempo


¿Tiene tiempo de sobra? ¿Le alcanza para hacer todo lo que quiere? Tal vez sea de los pocos afortunados que pueden responder afirmativamente. Son muchos los que sienten que andan en una carrera contra el reloj para cumplir con todas las actividades laborales y compromisos , en ocasiones teniendo que dejar por fuera de las atestadas agendas la recreación e incluso horas de descanso.

El tiempo es oro, reza el dicho. A diferencia del oro o el dinero, el tiempo perdido o mal gastado es muy difícil de recuperar. Al igual que el dinero, el tiempo es un recurso, que se puede aprender a manejar efectivamente para nuestro beneficio y del entorno donde nos desenvolvemos.

Más que querer controlar el tiempo, la idea es organizarnos en función del tiempo. ¿Qué hacer?

Prioridades

Si tiene claro sus objetivos y lo que quiere haber alcanzado al terminar el día, la semana y el mes, así como sus metas a mediano y largo plazo, podrá establecer sus prioridades y dedicarle tiempo a las actividades según la importancia que tienen para sus objetivos.

Planificación
Tómese unos minutos cada día para planificar lo del día y utilice los últimos cinco minutos de la jornada para revisar si cumplió lo que había planificado.
Planifique una revisión de sus actividades y del cumplimiento de los objetivos que se ha trazado a mediano y a largo plazo.

Lo importante y lo urgente
Hay actividades que son importante, como por ejemplo la planificación y la prevención, que si no atienden pueden convertirse en asuntos urgentes. Asimismo, hay urgencias que no son importantes; es decir, cosas que tiene que atender de inmediato, como llamadas telefónicas y otras interrupciones, que le quitan tiempo para lo que realmente le importa y beneficia.

Al final de este texto, se incluye la Matriz de la Administración del Tiempo que propone Stephen Covey en su libro Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva. En ella se combina las dimensiones de lo No importante e Importante con lo No Urgente y lo Urgente. Resulta interesante revisar qué cantidad de tiempo le dedica a cada dimensión.

Lo ideal es manejarse en el cuadrante que combina lo Importante con lo No urgente; lo cual indica que se da suficiente tiempo a la planificación y a establecer prioridades y se cumple con los planes.

Si usted no tiene definida sus metas claramente, "es fácil despreciar cosas Importantes y dejarse distraer por las Urgentes", señala Covey.

Agenda
Es muy recomendable llevar por escrito sus actividades; así podrá visualizarlas y mantener presente cuáles son las importantes y las urgentes.

Llevar una agenda le permite dejar en un papel una gran cantidad de cosas que le ocupan espacio en la mente. Mientras más cosas tenga en la mente con la etiqueta de "cosas por hacer" más sentirá que se le acorta el tiempo.

Si especifica el tiempo que le dedicará a cada actividad en su agenda podrá planificar y organizarse mejor. Al hacer una revisión, podrá saber si dicha actividad le tomó más horas de lo pensado inicialmente, analizar las razones y las posibles correcciones. Si se le asigna más tiempo de lo necesario a un asunto luego podrá reducirlo para evitar ineficiencia en el manejo del tiempo.

Tenga en cuenta un tiempo para los imprevistos.

Por roles

Es recomendable hacer la planificación de actividades según sus roles: como individuo, padre o madre, hijo, pareja, trabajador, etc. Establezca sus roles y los objetivos que quiere alcanzar en cada uno de ellos; póngales fecha de ejecución y de revisión.

Como individuo debe atender su salud, lo que incluye la cantidad adecuada para el descanso. No dormir lo suficiente por ocuparse en otras cosas puede hacerle "perder" más tiempo luego, al tener que estar en una cama días o semanas recuperándose de alguna enfermedad.

Biorritmos
Algunas personas son más noctámbulas, otras más tempraneras. Aproveche sus horas más productivas para las actividades que le requieran mayor atención y creatividad.

Registro
Para tomar conciencia en qué está empleando su tiempo se recomienda anotar, durante una semana, por ejemplo, cada una de las actividades que realiza a diario. Si hace una llamada, anote cuánto tiempo le llevó, así como la cantidad de veces que habla por teléfono. Anote cuántos minutos le dedica a revisar sus correos electrónicos, a las conversaciones, a las reuniones, etc.

Distractores

Es muy probable que en su día haya una considerable cantidad de los llamados "ladrones de tiempo", al igual que asuntos que realmente puede delegar, atender a distancia o eliminar definitivamente de su agenda.

Las llamadas telefónicas no importantes, trivialidades, cadenas en los correos electrónicos, etc. son asuntos No importantes No urgente que le roban tiempo.

Conversaciones de pasatiempo
Hay conversaciones que sólo matan el tiempo. En los pasillos, por teléfono, e incluso en las reuniones de trabajo se puede caer en estas conversaciones en las que no se busca resolver nada, no hay propuestas, no se explora el punto de vista de los otros, ni posibles soluciones; ni siquiera se busca hacer catarsis. Los temas típicos son el estado del tiempo, enfermedades, farándula, etc.

Otras Recomendaciones
-Delegue.
-Aprenda a decir que no.
-Evite los perfeccionismos.
-Sea conciso y concreto, tanto en su forma de hablar como en el actuar.
-Haga un buen uso del correo electrónico y del teléfono. Fíjese un horario para revisar sus correos. Limite el tiempo de sus llamadas.
-Sea puntual y exija puntualidad.
-Sea realista, el día sólo tiene un cantidad finita de horas.

lunes, 22 de noviembre de 2010

¡Qué emoción!

Foto: Psycology.com


Reconocer y drenar adecuadamente nuestras emociones, y respetarlas en los otros nos permite llevar vidas más sanas

Las emociones son parte importante de lo que nos define como ser humano. Hay quienes son más emotivos que otros, hay quienes no manifiestan lo que sienten, y como dicen, "la procesión va por dentro".

Afortunadamente, en los últimos años se le ha dado cabida al tema de las emociones y la inteligencia emocional en las empresas, la educación, la familia y la salud.

La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer nuestras emociones y la de los demás y la habilidad para manejarlas. El término fue popularizado en 1995 por el psicólogo estadounidense Daniel Goleman, al publicar su libro Inteligencia Emocional. Según Goleman la inteligencia emocional se puede organizar en cinco capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios; manejarlos; reconocerlos; poder motivarse uno mismo, y saber relacionarse.

Numerosos estudios comprueban que el tener un elevado Coeficiente Intelectual (CI) no garantiza el éxito laboral. Una persona con un alto CI puede presentar serios problemas para relacionarse y manejar los conflictos de la vida diaria, y a la larga no ser ni medianamente feliz.

La pasión: motor de la vida
Sin pasión no hay avances en la vida. Cuando una persona siente pasión por lo que hace le inyecta energía a su vida, contagia a otros y puede ir de un logro a otro. Esa pasión es la que impulsa a seguir adelante aunque haya tropiezos.

¿Dónde está su pasión? ¿Cómo la vive?


LEELO COMPLETO AQUÍ:
http://www.estampas.com/2010/09/22/cym_arti_que-emocion!_21A4497577.shtml

martes, 13 de julio de 2010

El descanso de la mente

publicado en el portal de la revista dominical Estampas

Al tomar las riendas de sus pensamientos, tendrá mayor capacidad de concentración, creatividad y autocontrol emocional.

Numerosas personas se quejan de estar abrumados por sus pensamientos, de no poder dejar de pensar en ningún momento. Incluso hay personas que se despiertan en la madrugada y se dan cuenta de que ya tenían un rato pensando. Es como tener un radio prendido todo el tiempo.

En un mundo en el que desde hace siglos se ha dado mayor valor al pensamiento racional, al cálculo mental, a las ideas, es decir, al hemisferio cerebral izquierdo; y hasta hace unos años se había dejado de lado la emoción y la intuición, es normal que se incentive a la gente a pensar todo el tiempo.

Además de los pensamientos propios, la mente del ser humano se encuentra bombardeada continuamente de ideas y pensamientos enviados a través de los medios de comunicación y de publicidad en todos los formatos.

Ese radio prendido es global las 24 horas del día.

Muchos de los pensamientos son como las cuñas publicitarias en medio de un programa que nos interesa: son muchas, pasan rápido, no le prestamos atención, pero van absorbiendo espacio y energía.

Muchos de esos pensamientos e ideas repetitivos son sobre lo que ya pasó, lo que debimos decir o hacer, lo que debió hacer el otro… repasamos las escenas una y otra vez. También se enfocan en lo que puede pasar, lo que vamos a hacer, lo que deberíamos hacer... Así vamos divagando entre el pasado y el futuro.

Una persona con la mente sobrecargada puede perder la capacidad de enfocarse, se distrae más fácilmente, se le olvidan las cosas, comete errores, tiene dificultad para establecer prioridades, reduce su creatividad.

El cansancio físico se une al agotamiento mental, por lo que las horas de sueño le resultan insuficientes para recuperarse. Más aún si se despierta pensando en la larga lista de cosas por hacer que le espera.

El exceso de pensamientos puede hacer que la persona se desconecte de sus emociones y de su cuerpo, pierda motivación y entusiasmo. Puede volverse una persona susceptible, ansiosa e irritable.

Claro está que la irritabilidad, desmotivación, trastornos del sueño, entre otros, pueden ser el resultado no sólo de un exceso de actividad mental rutinaria, sino de otras condiciones como la depresión y padecimientos físicos, los cuales deben ser atendidos por un especialista de la salud.

¿Cómo está su clima mental? ¿cuál es el tipo predominante de pensamientos? ¿de preocupación, de angustia, de rechazo, o de aceptación, imaginación productiva, creatividad? ¿Están más relacionados con el pasado, con el presente o con el futuro?

Contestarse esas preguntas puede hacerle ver el tipo de pensamientos y de allí decidir cambios. Es posible que se canse más si los pensamientos le causan estrés y emociones desfavorables.

Mente sana: cuerpo sano
Los beneficios de darle un descanso a la mente se verán en el estado emocional y físico de la persona, en su rendimiento laboral y sus relaciones interpersonales.
Lo que puede ayudar:
• Se podría empezar por cambiar los tipos de pensamiento y distracciones.

• Si lleva una agenda, dejará en sus hojas varias cosas, en lugar de estar recordándose a usted mismo que las tiene pendiente, y hará espacio en su cabeza para el descanso.

• También es muy beneficio buscar un momento en el día para bajar el ritmo de los pensamientos, para disfrutar de una lectura que aunque sea motivadora y estimulante, no produzca angustia ni miedo.

• Disfrutar de un paseo, de un atardecer, siempre ayuda. Si no puede salir de la oficina a esa hora, considere la posibilidad de pararse frente a una ventana por cinco minutos para recibir una luz diferente, con los ojos cerrados; tome unas tres respiraciones profundas y conscientes.

• Regálese un masaje. Aprenda a darse automasajes.

• Escuche una música relajante.

• Haga ejercicios de respiración y relajación. Practique una meditación.

• Se recomienda no quedarse dormido con el televisor encendido; aunque usted esté dormido, su mente sigue escuchando, captando y grabando todo, y si deja el televisor en un canal de noticias, los acontecimientos negativos que reseñen le entrarán con más facilidad al subconsciente.

• Consulte con su médico sobre las vitaminas y medicinas para oxigenar el cerebro.

Deténgase un momento mientras lee esto y ponga atención al cuerpo: cómo está respirando, cómo está sentado, dónde tiene alguna tensión física. Sienta el cuerpo, perciba lo que está pasando a su alrededor. Expanda su alerta un poco más allá de la oficina o habitación donde se encuentre. Vuelva la atención a usted, respire.

Durante esos pequeños momentos en que está sintiendo el cuerpo, está reduciendo la cantidad de pensamientos. Busque momentos de descanso mental. Al descansar y ayudarse físicamente podrá tener más energía para controlar su mente, no ser esclavo de ella.